El descanso es la prioridad: colchón de muelles ensacados, ropa de cama de algodón egipcio de 300 hilos y cortinas opacas que aíslan por completo de la luz exterior.
La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.
El baño, revestido en microcemento, incorpora amenities de producción local y toallas de rizo grueso. El agua caliente es instantánea a cualquier hora del día.