Servicio: Jacuzzi

  • Doble twin Clásica Levante

    Desde la ventana se domina buena parte del entorno, un paisaje que cambia por completo entre el amanecer y el atardecer. Es, para muchos huéspedes, el motivo por el que repiten.

    La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.

    El descanso es la prioridad: colchón de muelles ensacados, ropa de cama de algodón egipcio de 300 hilos y cortinas opacas que aíslan por completo de la luz exterior.

    La estancia se abre a un espacio diáfano en el que la luz natural entra durante buena parte del día. Los materiales elegidos —roble, lino y piedra caliza— buscan una sensación de calma inmediata nada más cruzar la puerta.

  • Doble Real Mirador

    La estancia se abre a un espacio diáfano en el que la luz natural entra durante buena parte del día. Los materiales elegidos —roble, lino y piedra caliza— buscan una sensación de calma inmediata nada más cruzar la puerta.

    Desde la ventana se domina buena parte del entorno, un paisaje que cambia por completo entre el amanecer y el atardecer. Es, para muchos huéspedes, el motivo por el que repiten.

    La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.

  • Doble twin Exterior Almena

    El descanso es la prioridad: colchón de muelles ensacados, ropa de cama de algodón egipcio de 300 hilos y cortinas opacas que aíslan por completo de la luz exterior.

    El servicio de habitaciones funciona hasta medianoche y la recepción atiende las 24 horas. Si necesitas cuna, almohada extra o una reserva de última hora, basta con una llamada.

    El baño, revestido en microcemento, incorpora amenities de producción local y toallas de rizo grueso. El agua caliente es instantánea a cualquier hora del día.

    La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.

  • Individual Real Pinar

    La estancia se abre a un espacio diáfano en el que la luz natural entra durante buena parte del día. Los materiales elegidos —roble, lino y piedra caliza— buscan una sensación de calma inmediata nada más cruzar la puerta.

    El servicio de habitaciones funciona hasta medianoche y la recepción atiende las 24 horas. Si necesitas cuna, almohada extra o una reserva de última hora, basta con una llamada.

  • Doble Rústica Claustro

    La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.

    El baño, revestido en microcemento, incorpora amenities de producción local y toallas de rizo grueso. El agua caliente es instantánea a cualquier hora del día.

    El servicio de habitaciones funciona hasta medianoche y la recepción atiende las 24 horas. Si necesitas cuna, almohada extra o una reserva de última hora, basta con una llamada.

  • Triple Ática Levante

    El baño, revestido en microcemento, incorpora amenities de producción local y toallas de rizo grueso. El agua caliente es instantánea a cualquier hora del día.

    Desde la ventana se domina buena parte del entorno, un paisaje que cambia por completo entre el amanecer y el atardecer. Es, para muchos huéspedes, el motivo por el que repiten.

  • Triple Real Olivar

    El descanso es la prioridad: colchón de muelles ensacados, ropa de cama de algodón egipcio de 300 hilos y cortinas opacas que aíslan por completo de la luz exterior.

    La zona de trabajo está pensada para quien alarga el viaje unos días más: escritorio amplio, dos enchufes accesibles y conexión estable para videollamadas.

    El baño, revestido en microcemento, incorpora amenities de producción local y toallas de rizo grueso. El agua caliente es instantánea a cualquier hora del día.

  • Familiar Interior Bahía

    El descanso es la prioridad: colchón de muelles ensacados, ropa de cama de algodón egipcio de 300 hilos y cortinas opacas que aíslan por completo de la luz exterior.

    La estancia se abre a un espacio diáfano en el que la luz natural entra durante buena parte del día. Los materiales elegidos —roble, lino y piedra caliza— buscan una sensación de calma inmediata nada más cruzar la puerta.