La estancia se abre a un espacio diáfano en el que la luz natural entra durante buena parte del día. Los materiales elegidos —roble, lino y piedra caliza— buscan una sensación de calma inmediata nada más cruzar la puerta.
El servicio de habitaciones funciona hasta medianoche y la recepción atiende las 24 horas. Si necesitas cuna, almohada extra o una reserva de última hora, basta con una llamada.